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Tan sólo letras

Recuerdo que solía escribir a menudo, por las tardes, avanzaba unas cuantas páginas de la historia que nunca terminé, aquella que pensaba enviar a una revista, o dejar leer a una poquita gente sin confesarles que eran mis letras. Siempre me dio mucha vergüenza, innecesaria, porque nunca llegó el caso.
La historia, arrugada ya, descansa en el tercer cajón de mi mesa de estudio, compartiendo polvo junto a diarios interrumpidos, escritos a trompicones, con más pedazos de tristezas que de alegrías, que nunca han sido amigas de la tinta.
En ocasiones, un hecho cotidiano o una anécdota, me llevaban a garabatear páginas en blanco, hoy folios amarillentos. Diseminados entre los recodos de mi habitación.
Ayer los reuní todos en una caja de esas de apariencia antigua que decoran espacios. A mano. Para leerlos de vez en cuando.
Quizá el siguiente paso sea recuperar esa historia que un día dejé.
No me he ido, aunque lo parezca. Sólo que mis palabras se alejaron por un tiempo de mi compañía.
No quiero esperar a estar triste para regresar. Por eso vuelvo hoy.
Parte de mí

1- ¿Qué apodo tienes? Si,si…y os lo voy a decir…jajaja.Tengo uno con el que la mayoría de la gente me identifica. Hace años que olvidé mirar si escucho mi nombre verdadero. En el mundo blog, soy Fiore o Piki
2- ¿Cómo te arreglas el pelo? Liso, me tiro un montón de tiempo con el secador intentando dominar las puntas rebeldes. Odio el encrespado
3- ¿Qué hay de nuevo en tu vida? Un viaje inesperado
4- ¿Cuántos colores luces hoy? Uno sólo, verde. Parezco el casco de una botella
5- ¿Introvertido o extrovertido? Extrovertido, excepto en situaciones de presión
6- El último libro que has leído: Luna Nueva. Estoy un poco saturada de vampiros
7- ¿Duermes mucho? La verdad es que soy marmotilla, sí
8- Si la persona que te gusta está cogida, ¿qué haces? Intentaría desengancharme
9- ¿Hay algo que te haya hecho infeliz estos días? Sí, la verdad. No entiendo cómo puede haber gente tan insensible y cerrada al diálogo, pero sólo pensar en el tema me enferma
10- Tu postre favorito: Fresas con naranja o helado de café
11- ¿Cuánto tardas en prepararte por las mañanas? Nada, quince minutos escasos. Siempre me levanto con la hora pegada y ni me da tiempo a desayunar
12- ¿Qué websites visitas diariamente? Blogs, el correo, mi red social y las de algún periódico
13- ¿Qué asignaturas estás estudiando ahora mismo? Programación en html, una maravilla (ironía)
14- ¿Te gusta conducir y limpiar? No demasiado, prefiero limpiara conducir, me relaja
15- ¿Cuál es la última canción que se te ha quedado en la cabeza? Human, de Los Killers
16- ¿Cuál es la última película que has visto? La boda de mi novia. No me gustó demasiado, más tópicos de lo mismo.
17- ¿Cuál es tu momento favorito del día? El atardecer, cuando llego a casa y puedo quitarme los zapatos y ponerme cómoda
18- ¿Qué es lo que detestas de tus tareas diarias? Madrugar, y vérmelas con algunos gañanes del trabajo, jajaja
19- ¿Cuál es tu helado favorito? El de café o el de chocolate.
20- ¿Qué es lo que esperas con más ansia los próximos 30 días? La llegada de la primavera, el buen tiempo y las terracitas. Ahh! y una boda.
Deseo que ya no puede ser

Con la mirada titubeante fija en la manga de su jersey, ella esperaba impaciente que el camarero terminara de servirle la copa. Era consciente de que esta copa sobraba, pues ya se notaba algo mareada, pero necesitaba tener algo entre las manos y el acto reflejo de dar pequeños sorbitos le hacía sentirse un poquito más segura. Después de pagar se apoyó, de espaldas a la barra y removió un poco los hielos mientras alzaba la vista y le buscaba entre la gente.
No eran buenos tiempos para ninguno, ambos lo sabían.
Ella se consolaba con el calor de su mirada, y él apuraba las horas intensamente para no darse cuenta de que el tiempo se iba con ellas…
Torpemente, pasó entre la gente que abarrotaba el local, su cabeza no estaba mucho más despejada, y súbitamente se sintió muy mal y tuvo miedo de que una lágrima traicionera hiciera acto de presencia tirándole por tierra su trabajada fachada de alegría.
Cuando le encontró, únicamente fue capaz de darle un abrazo, nada más. Se sentía grande entre sus brazos, y a la vez demasiado pequeña.
Un solo beso lo hubiera cambiado todo.
Un solo beso lo hubiera destruido.
“Aunque tus lágrimas te sequé, eres ya parte de mi ayer...” (Deseo que ya no puede ser.Nek)

