Abrir una ventana

Y sin saber muy bien cómo, me encuentro con que ha llegado la Semana Santa, y me doy la vuelta para ver dónde se han quedado los meses de enero y febrero y ya no los veo, ni rastro. He pasado las dos últimas semanas en una nebulosa, como una sucesión de minutos en las que todo se convertía en un proceso mecánico que culminaba a la hora de dormir. Y me siento estúpida.
En el trabajo me encuentro con la mesa llena de carpetas, me siento hastiada y me da rabia apurar un informe que tal vez sea el último que haga, me fastidia sacarle el trabajo sucio a una empresa que me da largas sobre mi futuro. Pero he decidido tranquilizarme, no gano nada de malhumor, y tampoco soluciono mis problemas.Aprovechando estos días también quiero dar vacaciones a las negruras que quieren ocupar mi cabecita, espero que se cojan unas muy largas, a ser posible a destinos alejados. Mientras yo me encierro en alucinaciones, los días se suceden y el tiempo no espera por mí.
No haré maravillas estos días, pero siempre suponen una excusa para reabrir mi ventana de madera y dejar que entre luz en el salón abandonado a unos kilómetros de la capital.
Quizá los paseos y los reencuentros con amigos, hagan que se me quite este atontamiento en el que me he sumergido involuntariamente
11 comentarios
susana -
Miriam -
Espero que el tuyo luzca cuanto antes.
Un besitoo
Etiam -
Piki, mi madre siempre me dice que haga todo lo que esté en mis manos de la mejor manera posible, que ahora no veo los frutos pero que tarde o temprano recogeré el resultado de lo que haga, quizá tenga razón ;)
Elena -
Anímateeee
Mónica -
Y haz que tu tiempo sea tuyo...
Mañana ya se verá...
Besos
ELRAYAn -
y el sábado me esperas a mí ;-)
MUAAA
sega -
Por cierto, esa ventana me encanta.
Cora -
Manuel -
Espero que todo vaya bien.
Un saludito desde Valencia.
Luna -
Un beso
Alba -
EL trabajo, debe dar rabia sin duda, pero quizá sea otra ventana que aún no se abrió.
Respira mucho y siente que el tiempo se va, pero a la vez podemos atesorarlo en nuestra cabecita despejada.
Un besote