Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

03/01/2008

Otro año que comienza

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El reloj, que fiel a su cita anual, marca las doce, doce campanadas que dejan atrás una cifra y reciben otra, 365 días con otro nombre…En el minuto uno, las copas chocan entre sí, abrazos y besos. Todo un ritual, y el mío propio, lagrimillas en los ojos, pues durante esos instantes pasa corriendo mi año, con sus momentos malos, que los ha habido, y los buenos, que son los que quiero guardar. El 2007 me trajo a Toni, y el  2008 lo recibió con mi familia.

Menudos nervios los míos, mientras mi padre le ofrecía turrón yo miraba por la ventana esperando que vinieran a buscarnos cuanto antes. Lo paso yo peor que él. Mis abuelos, en un rincón, callados pero sonriendo con sus ojillos y mi madre, por enésima vez, diciéndome que porqué nos íbamos a una fiesta tan lejos. Y lejos fue, puesto que no llegamos hasta las 3 y media. Quizá la noche que uno menos aprovecha. En el mismo lugar donde años antes lloré en Nochevieja, cayeron olvidos, cayeron copas, y entre risas, un enfado.

El día 1, toca hacer balance. Quizá me podía haber quedado en casa.

Y sé que el año que viene estaré diciendo lo mismo…
03/01/2008 09:17 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: Yo y yo misma Hay 9 comentarios.

08/01/2008

Se acabó lo que se daba

20080108143404-clip-image002.jpgAcabaron las fiestas, y con la inevitable vuelta a la normalidad, me invade una sensación de tranquilidad y de calma, como cuando uno invita a mucha gente a casa y se tira en el sofá una vez se han marchado todos.

Pasaron los Reyes, una de mis fiestas favoritas, pues a pesar del paso de los años, mis padres y mi familia en general los celebramos como si aún hubiera niños en casa. Este año el roscón me ha jugado una mala pasada, pues estoy enferma desde entonces.

Es ahora cuando para mí comienza el año, tras la resaca de estos días se plantean los retos de los casi once meses que vienen por delante, siempre cambiantes, siempre imprevisibles.

Comienzo enero con cambios, alguien que viene, una nueva compañera de trabajo, procedente de la otra punta del país con la que espero congeniar, alguien que se va y me deja triste con su marcha aunque satisfecha por haber podido compartir momentos…

Enero abre la puerta de cada año, una vez más. 
08/01/2008 14:34 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: Este mundo nuestro Hay 6 comentarios.

10/01/2008

Mentiras de ayer

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Hace muchos años, antes de conocer a Toni, antes incluso de que existiera Gran Sapo, existía Luis. Corría el año 1998. Luis era el típico chaval resultón, dos años mayor que yo, que traía de cabeza a muchas de las chicas que conocía, con mucha labia y chulería. Era un peligro de chico, un ligón empedernido o al menos lo había sido hasta que le conocí, o esa fue mi creencia. En aquella época, Luis era mi novio, y me quería, algo que siempre pensé. Solía recogerme en moto a la puerta de la facultad todos los viernes, casi todas nuestras citas transcurrían entre las cuatro paredes de aquel bareto decrépito, reíamos muchísimo y hacíamos muchas promesas. De esas promesas que se hacen con la vehemencia de los diecinueve años y que es tan difícil cumplir. Recuerdo que yo entonces me enorgullecía de él, de su cara de niño malo, y no me preocupaban los corazones rotos que contaban, había dejado tras él.

Fue una relación de once meses, mi primera relación “seria”, una relación que había comenzado un mes de enero. Enero de 1998.

Durante ese tiempo, todo fue muy bien, hasta que un buen día, Luis me dejó, por las buenas, por teléfono, sin explicaciones, como quien le dice a un televendedor que no le interesa su producto. Diciembre de 1998.No le volví a ver... Hasta hoy.

Unos grandes almacenes, delante de mí un chico carga con un coche teledirigido mientras le dice al niño que le acompaña que tenga paciencia. El chico es Luis. Tras mi sorpresa inicial, me reconoce, me abraza y me levanta en volandas diciéndome lo poco que he cambiado y sorprendiéndose a su vez de la cantidad de tiempo que ha pasado. El resentimiento que le guardé hace tiempo que se evaporó, así que sólo me ha causado sorpresa.

Al preguntarle si el niño es su sobrino, me explica que es su hijo. Y el crío me amplía la información contándome que hoy es su noveno cumpleaños, y el coche es su regalo. Y entonces todo me cuadra. En una décima de segundo, la información pasa a la velocidad de la luz por mi cabeza.

El niño nació hace nueve años, en enero de 1999. Fue fecundado en abril de 1998. Cuando estaba conmigo.

Curiosa manera de enterarse, diez años más tarde, de que tu primera relación, aquella que idealizaste, aquella que parecía perfecta, fue un completo fraude. Y que ya entonces, tenía unos cuernos de los que no he sido consciente hasta hoy.Lo que es la vida...

 

10/01/2008 23:27 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De recuerdos Hay 10 comentarios.

16/01/2008

La pieza que encaja

20080116175057-clip-image002.jpgDesde que Toni me coge de la mano por las noches y me despierta con su sonrisa,

desde que me viene a ver al trabajo por sorpresa y me regala puzzles,

desde que lo último que escucho antes de dormir es el sonido del móvil anunciándome que tengo un mensaje,

desde que sé que puedo abrazarle sin miedo

desde que me veo reflejada en sus ojos

desde que tengo la certeza de que le quiero

no he vuelto a sentirme insegura.

Por eso me da igual lo que haya ocurrido en un pasado, entierro las hachas de guerra, no me tiembla el pulso cuando escribo el nombre de nadie en mi diario de recuerdos, no siento resentimientos ni rencores hacia Gran Sapo, ni rabia cuando pienso en mi historia inacabada con Zak, ni enfado por un engaño tapado durante diez años, ni frío ni calor cuando Marcos vuelve a hablarme de la misma historia de siempre.

Porque así es como deseé estar. Esto es lo que deseé sentir.

Sólo ver a una persona encharca mi suelo firme...pero sé que fue lo mejor para los dos.

16/01/2008 17:50 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De risas Hay 12 comentarios.

21/01/2008

Esperando el autobús

20080121135303-untitled.jpgLa cola del siguiente autobús era larga, en la parada, los intermitentes anunciaban que el vehículo se iba a poner ya en marcha. El chico llegó corriendo, me llamó la atención su traje, demasiado pequeño para un cuerpo tan grande. Fueron décimas de segundo, me miró durante un instante, igual que yo a él, y entonces retrocedí muchos años, y le ví soplando las velas de una tarta, le ví montando en bici y prestándome balones. Luego le ví meterse en un coche cargado de maletas.Y ya no ví más.

Enseguida le reconocí.Por la expresión de sus ojos, supe que él también. Diecisiete años no son suficientes para cambiar tanto los rasgos.No nos dijimos nada, absolutamente nada. Seguí leyendo mi libro, él subió al autobús y me dirigió una última mirada rápida antes de que el conductor arrancara. Y se fue.

Era mi primo.
21/01/2008 13:53 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De recuerdos Hay 11 comentarios.

24/01/2008

Un poquillo de humor

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He leído esto por la mañana y me ha hecho gracia, así que aquí queda.

¿Por qué las mujeres están tanto rato en el lavabo público?
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de niña tu mamá te llevaba albaño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño publico'
Y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.


"La Posición" es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos,'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando 'tienes que ir' a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que pides la vez y esperas paciente, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos. Es la posición oficial de "me estoy meando".

Finalmente te toca tu turno, pero siempre llega la típica mamá con "la niña pequeña que no se puede aguantar más" y aprovechan para saltarse ambas la cola con todo el morro!. Entonces verificas cada cubículo por debajo para versi no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...
Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste metiendo dentro - la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso - ..
Pero volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas 'la posición'... Alivio...... AAhhhhhh....por fin... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar.... por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, las bragas cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kgs. colgando de tu cuello.

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubrirte con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza "jamás te sientes en un water público!", así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas, entonces por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíiiiiisima del chorro te salpica en tu propio culo y que ¡¡¡te moja hasta las medias!!! Tienes suerte si no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar "la posición" requiere una gran concentración.

Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, ¡joooooder...! el rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kgs. de trastos que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio.y en cuanto sueltas la puerta, alguien la empuja y recibes un portazo que tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, si miramientos o todo el mundo te vera semi sentada en el aire con la bragas por la rodilla ¡¡NO!! Entonces gritas ¡¡¡O-CU-PA-DOOOO !!!', mientras continúas empuja ndo la puerta con tu mano libre, das por hecho que todas las que esperan en el exterior han oído tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo, (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te dispones a buscar tu keenex sin agobios, te gustaría usar más de uno pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te apañas con uno por si acaso.
En ese preciso instante se apaga la luz automática del baño, en un cubículo tan reducido no puede ser tan difícil encontrar el interruptor! das la luz de nuevo con la mano del kleenex por que la otra sigue sujetando tus bragas, vas contando los segundos que te quedan para salir de allí, sudando por que llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero, y es que, hay que ver el calor que hace en esos sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que sigues, con los gemelos a punto de estallar.

Sin contar el cabreo que llevas por el portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, que todavía están mojadas... el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí'.
Pero la debacle no termina... estás exhausta, cuando te pones de pie ya no sientes las piernas, te recolocas la ropa rápidamente y tiras de la cadena ¡sobretodo! Si no funciona preferirías no salir jamás de ese baño ¡qué vergüenza! entonces sales al lavamanos. Todo esta lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso desde tu hombro y acabe en la pica del baño bajo el chorro automático, el secador de aire es un trasto inútil así que acabas secándote las manos en tus pantalones, por que no piensas gastar otro kleenex para eso! y sales pasando junto ala línea de mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente, consciente de que has pasado ahí una eternidad.

Tendrás suerte si no sales arrastrando un trozo de papel higiénico pegado a tu zapato del largo del río Mississippi, o peor aún, con la falta arremangada pillada por tus medias que te subiste a la velocidad de la luz y enseñando el culo! Lo juro, a mi me pasó y no soy la única, me consta!. y sales.

En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. '¿Por qué tardas tanto?' te pregunta irritado.
"Había mucha cola" te limitas a decir.
Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que tú solo tienes que concentrarte en mantener "la posición". y la dignidad.
 

Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público.

Y finalmente os explica a vosotros, hombres, porqué nosotras tardamos tanto.

 

 

24/01/2008 20:16 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De risas Hay 8 comentarios.

28/01/2008

365 días

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Hace un año, entre el sabor de una pizza, me dijo: “No dejes que otros decidan por ti, tú tienes que bailar en tu mundo”. Y eso hice. Y le dejé un espacio.  Hacía mucho tiempo que un fin de semana no me cundía tanto. Este sábado amaneció soleado.

El cielo despejado me trajo un Madrid luminoso como hacía meses que no contemplaba. Había luz en el Palacio Real y también en el Templo, y un montón de personitas deseosas de pasear y aprovechar las benignas temperaturas. El hambre me llevó de tapitas, y la sed me llenó de cervezas, vinos y fresas que poblaron en mi cabeza. El día me trajo fotos, paseos y vaciles mil con personas desconocidas. La tarde me trajo música en el metro. Guitarra en mano, Sol tembló.

La noche me trajo más gente, más risas y la sorpresa de conocer a una simpática bloguerita gaditana.

Ya otra persona salta de la pantalla del ordenador a las tres dimensiones.

Ya otra noche para recordar en mi libreta de recuerdos.

Ya un año bailando en mi mundo. 

28/01/2008 23:15 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De risas Hay 12 comentarios.

31/01/2008

Lejos

20080131125338-banco.jpgUna vez  más, ayer me quedé esperando tu llamada hasta la madrugada. Cuando ví que no se produciría, apagué el móvil. Ya, ni siquiera enfado me causa, tan sólo una profunda tristeza y un pinchazo de nostalgia. Cada día es más grande el abismo que nos separa, lejos quedan los meses en que eras mi ojito derecho ¿a quién pretendo engañar? eres aún mi ojito derecho, y te echo de menos.

Atrás quedaron tus visitas a mi casa, los años en que preparábamos un disfraz de carnaval en estas fechas que ahora se acercan.

Lo que me apena es ese distanciamiento absurdo que has tejido. Las razones, insuficientes. Sé que nunca te ha gustado Toni, y en ningún momento te oculté que yo no cuajaba con aquella que te quita el sentido, pero antes, eso no importaba. Nuestra amistad estaba por encima de rencillas con terceras personas.

No fue a ti a quien dejé, pero actúas como si así hubiera sido. Nunca me perdonarás que me alejase de tu amigo, pero chico, ese no es tu libro, no es tu historia, así que no tienes derecho a escribir. No tienes derecho a opinar, ni siquiera tienes derecho a juzgarme. Tú no eres un modelo a seguir.

Y me duele estar escribiendo este texto, porque sé que acabaré rompiéndolo, como rompiste tú nuestra confianza. Ahora soy sólo un personaje secundario, al que las noticias no llegan frescas. De lo contrario, no te hubieras sentido tan solo entre las cuatro paredes de tu casa, las únicas que vas a contemplar en una larga temporada.

Y yo, me he enterado tarde. 
31/01/2008 12:53 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De recuerdos Hay 15 comentarios.
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