Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2007.
02/02/2007
Atropello
06/02/2007
Cosas que hacen que la vida valga la pena

Haciendo balance de las últimas semanas, llenas de luces y sombras, de dudas y decisiones, de encuentros y desencuentros, de altos y bajos, de soles y lunas, hallo un puñado de momentos que pasarán a formar parte de mi saquito de pequeñas alegrías, de pequeños hechos y mínimos actos.
Estos momentos anulan las malas caras, los malos momentos y los disgustos cotidianos. La salsa de la vida.
Encontrarte una postal en el buzón, de un lugar que creías olvidado y de un país que hace años que no pisas.
Conseguir entrar en un proceso de selección para un proyecto de cooperación donde todo son cribas.
Preparar un viaje y sonreír como una boba viendo los paisajes del destino elegido.
Tener un desayuno especial porque tu hermano está agradecido por algo.
Conducir con la canción que te sabes de memoria y cantar junto al copiloto porque a ambos os encanta.
Recibir una felicitación por una cosa bien hecha.
Sentir que has ayudado a alguien que ha tenido un problema.
Descubrir el video de una actuación que te acercó a alguien a quien creías perdido.
Llegar a una casa mucho tiempo cerrada y sentir que todo está en calma. Abrir el balcón y respirar.
Llorar con una película que tiene un final feliz.
Leer un buen libro hecha un ovillo en el sofá con el pijama puesto.
Escuchar una canción y sentir que la letra te llena por completo.
Recuperar el contacto y las ganas de hablar con quien se alejó.
Recibir un mensaje multimedia de camino a casa en el momento en que estabas pensando en la persona que lo envió, y sonreir a la luna .
Acordarte de un chiste y no parar de reír mientras todos te miran con cara de extrañeza.
Salir del gimnasio y sentir que las energías negativas se han quedado dentro.
Descubrir sobre la mesa del trabajo un libro de poesías, regalo del compañero que apenas te habla.
Hablar por teléfono sólo porque sí, porque te apetece.
La reconciliación después de una pelea.
Colgar fotos de momentos capturados.
Encontrar un mapa del tesoro, y rescatar una parte de mi infancia. Habrá días malos, pero mientras podamos llenar una cajita de pequeñas cosas, las penas son más llevaderas, y las alegrías más luminosas.
10/02/2007
Mi mapa del tesoro

Encontrar un mapa del tesoro, y rescatar una parte de mi infancia....(post anterior).
Cuando era pequeña, pasaba mucho tiempo con mi padre inventando historias, planeando momentos y creando mundos de fantasía en los lugares que habitualmente visitábamos. Pasábamos largas temporadas en la sierra, contando historias al pie de la chimenea y planeando excursiones para las mañanas de sábado. Había un lugar especial, al que mi padre me llevaba a menudo. Las aguas de un embalse cubrían gran parte del terreno, el resto lo ocupaba una espesa floresta cuyo suelo estaba cubierto por helechos. Mi padre solía hablarme de los gnomos que habitaban bajo los helechos, y me decía que si ponía un poco de atención podía escucharlos correr y murmurar por lo bajo.
Yo me ponía muy seria y me prometía a mí misma que encontraría uno de aquellos gnomos para ver cómo eran y hacerle muchas preguntas...
Había por allí cerca, restos de un antiguo pueblo, paredes derruidas y lo que quedaba de una vieja iglesia. Me gustaba imaginar cómo había sido aquel lugar cuando estaba habitado, y me preguntaba si hombres y gnomos vivirían en armonía.
En una ocasión, cuando tenía 8 años, mi padre propuso enterrar un tesoro bajo aquellos muros, para ir a buscarlo pasados unos años. La idea me entusiasmó. En una vieja caja de latón, que antaño había contenido galletas, introduje mi “tesoro”: dos chapas, un coche pequeñito de los que mi hermano usaba para las carreras, dos muñecos de pin y pon, un pequeño bordadito que las monjas me habían obligado a hacer, y una carta, no fuera a ser que alguien más avispado encontrara el trofeo antes que yo...
Hicimos un mapa, con las indicaciones necesarias. Nunca volvimos a por él.
Había olvidado esta historia, hasta que esta semana mi padre me anunció que haciendo expurgo en los cajones, había encontrado arrugado y medio roto, el mapa de nuestro tesoro...
“¿Y si lo buscamos?”, me dijo. Yo sonreí, hace tanto tiempo que no hago nada con él, que me pregunto ¿por qué no?. Seguramente el tesoro está esperando desde hace casi veinte años, que lo saquemos a la luz.
14/02/2007
Dos mitades

Mi corazón tiene dos partes, unidas sí, pero de momento incompatibles. Lo que una parte dicta, la otra lo rechaza, lo que una ensalza, la otra lo menosprecia.
La parte rebelde es la que contiene los recuerdos, la parte que recoge el pasado sin soltar lastre, la parte que te dibuja, que susurra tu nombre cuando llueve, la parte que no te olvida.
La parte cuerda es la que me lleva a abrir la ventana para ver amanecer, la que recoge el presente, la que sonríe hoy y mañana...
Estas partes están conflicto, y yo quiero que se reconcilien, que la parte rebelde ceda ante la supremacía de la cuerda.
Hoy es día 14, un día más para cada una de las partes de mi corazón, pero no para la sociedad que nos obliga a que hay que quererse más.
Hoy, como siempre, quizá una parte aún te recuerde, y quizá la otra decida por fin doblar la esquina y ser feliz.
15/02/2007
También hay alegrías

Es de justicia que cada persona reciba lo que merece, y tras escribir posts como el anterior, siento que de algún modo no estoy siendo justa. Es cierto que en muchos momentos, una extraña tristeza me invade, como si se tratara de una pequeña herida que con un movimiento brusco se resiente y también que las cenizas de una historia que me marcó han dejado un poso hondo en mi corazón, pero asimismo es cierto que existen en mi vida hoy, grandes motivos para esbozar sonrisas. Uno de esos motivos tiene nombre, Pete.
Pete es quien me regala abrazos y sonrisas y me coge de la mano, el que me llama cada noche para desearme las buenas noches, el que me mira a los ojos y me da seguridad, y con el que paso a paso construyo una historia que me da miedo pero que a la vez no temo tanto tras cada madrugada.
Hace unas semanas, se abrió la primera brecha entre nosotros y nos gritamos tanto, que supe que podía perderle. Y me dio vértigo. Vértigo como tantas otras veces he sentido. No quisiera estropearlo. Por eso el pasado…tiene que ser eso, pasado. El presente puede ofrecer grandes historias.
20/02/2007
Tormenta de arena

Veo en sus ojos la desazón de un disgusto, la sombra de una preocupación y la tristeza, y le pregunto. Pero mis palabras chocan contra el muro que se va levantando entre nosotras. Impotente, no puedo hacer nada, porque no hablamos el mismo idioma, me siento en una torre de Babel continua, en una espiral de conversaciones inacabadas, en una fuerza que a la vez me acerca y me aleja de ella. Porque somos iguales, y a la vez estamos tan distantes...
Y ni Pete, ni la ilusión de unas vacaciones inmediatas, ni los ánimos de mi hermano, pueden ahora levantarme.
Y de nuevo por la noche, en medio del desierto, la arena me golpea mientras ciega mis ojos y va impidiéndome poco a poco respirar. Un sueño que vuelve. Un sueño que se repite siempre por la misma razón. No consigo comunicarme con mi madre, entrar en su mundo, entender sus razones.
Antes nos reíamos mucho juntas. Y yo busco el eco de nuestras carcajadas, pero ya hace tiempo que se perdió entre las montañas.
26/02/2007
La ciudad de las mil torres
En las aguas del Moldava se reflejan las luces de los cafés y los edificios que se asientan en sus orillas mientras la noche va cayendo. Un pequeña bruma va invadiendo poco a poco el horizonte y sus aguas van tornándose cada vez más oscuras. De vez en cuando, un barquito con música rompe la quietud del agua. Sobre el puente, las estatuas permanecen impasibles al paso de los años. Han contemplado muchas puestas de sol y muchos atardeceres, y el paso del tiempo está haciendo mella en ellas, que bajo el intenso frío conforman un perfil de cuento. Son testigo de las fotos que día a día los turistas hacen a su paso y protagonistas de los focos de los flashes. En lo alto, una fortaleza domina la ciudad, le da carácter, le imprime personalidad. En la plaza el reloj inicia su cuenta hacia delante y la muerte toca la campana anunciando una hora en punto.
Suena música clásica.
Hace frío en Praga, en la ciudad de las mil torres.
Han sido pocos días, pero he venido enamorada de la ciudad.


