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The World of Pikifiore

Vuelven los miedos

A pesar de lo querida que me siento, de lo feliz que estoy, y de lo mucho que deseo que brille el futuro con Toni, mis malditos temores hacia lo desconocido me vuelven a paralizar, mis sueños agitados no me dejan en paz y los pensamientos más oscuros sobrevuelan mi cabeza a lo largo de la mañana, mientras intento inútilmente terminar un informe. De vez en cuanto, escribo un post así, tan de vez en cuando, como cuando mi mente se niega a ser racional, a pensar con claridad y a dejarse llevar por las paranoias. Primero un dolor me atenaza el pecho, y luego un nudo en el estómago me lleva a encogerme de angustia…

Quiero coger de la mano a la persona que quiero, y que me mire a los ojos jurándome que no va a pasar nada.

Quiero estar tranquila y no despertarme llorando en medio de la noche por temor a no estar aquí mañana.

Quizá debería buscar consejo…pero escribiendo me siento mejor.

Llueve sobre mi banco de madera

Llueve sobre mi banco de madera

Dos años atrás…un banco de madera…él y yo…

El suelo de la plaza está mojado, ha llovido mucho y en un pequeño charco la rosa yace marchita, empapada y con su color oscurecido. La rosa es mi corazón, y sus pétalos derramados son mis lágrimas. Vuelve a llover, vuelvo a llorar…pues se ha ido.

Dos días atrás…un banco de madera…él y yo…

El suelo de la plaza está mojado, ha llovido mucho y en un pequeño charco de agua aún puedo ver cómo caen las últimas gotas aisladas. El agua hace de espejo y me contemplo la cara, si sigo sonriendo se me va a romper la boca. En mi mano, una flor, en mis ojos, la dicha. Y aunque comienza a llover, mi corazón no se moja, pues el camino continúa en el mismo lugar donde lo dejamos.

A veces hace falta irse, para volver. Y aunque el camino ha sido largo, no perdí la esperanza de llegar a mi destino. A tu destino. Mientras llueve sobre mi banco, sale el sol en mi corazón.

Esa soy yo...(asustada y decidida)

Hace unos días, Etiam, me pasó un meme, últimamente he estado un poco perezoza y no he escrito, pero como al fin y al cabo soy una nena muy obediente, aquí teneis ocho cosillas sobre mí:

1. Me gusta mucho salir de marcha, para qué negarlo, puedo cerrar el bar a las 8 de la mañana con cuerda para rato y disfruto saludando a unos y a otros. Sin embargo, muchas veces la tranquilidad del sillón me puede y solo quiero que me traigan la cama para no moverme. En esas ocasiones, no soporto que intenten convencerme. Que me guste salir no quiere decir que tenga que estar presente en todas las fiestas.

2. Soy pelín maniática en cuanto a los horarios, enciendo y apago el móvil a las horas estipuladas para ello, miro el correo electrónico siempre a la misma hora, me marco hasta las hojas y los temas que debo estudiar cada día y las horas en las que debo hacerlo…quizá a veces me paso de cuadriculada, pero a estas alturas me cuesta desacostumbrarme.

3. Con mis amigas…soy un poco madre, no sé, con ellas me sale el instinto protector que no tengo conmigo. Me siento alocada, pero trato de que ellas no me emulen, la verdad, nunca lo consigo.

4. Adoro salir a dar paseos sola, podría pasarme cinco horas caminando por Madrid perdida en mi mundo, pensando, escribiendo historias o recreándome en la gente que pasa por mi lado sin apenas darme cuenta. Me carga las pilas.

5. Soy débil, muy débil. Cuando discuto con alguien me cuesta reprimir las lágrimas, incluso aunque sea por algo insignificante. Me hieren enormemente las actitudes de la gente y tropiezo más de quinientas veces con la misma piedra.

6. Soy bastante expresiva y habladora cuando estoy en confianza. Mis compañeros de la facultad se parten de risa cada vez que reproduzco alguna anécdota de  mi vida diaria. Suelen acabar con un: “lo que no te pase a ti…”

7. Tengo fobia al futuro. Soy tremendamente miedosa, me creo síntomas que no padezco y problemas que no existen. Me cuesta pensar en asuntos a largo plazo, ya que me asusta que no lleguen a cumplirse. Me paraliza el miedo al fin.

8. Estoy total y absolutamente feliz de estar junto a Toni, vivo en una nube color rosa y paso por uno de mis momentos más cariñosos. Estar enamorada me hace estar viva. Soy una romántica de cuidado, de las de películas ñoñas y canciones lacrimógenas.

Bye, bye summer...

Bye, bye summer...

Aunque siempre ha sido el 21 de septiembre, ayer terminó el verano,y yo estaba un poquito más apagada. No me gusta ver apagar las luces de las terrazas, guardar las sandalias en el fondo del armario y dedicarme a ver el mar en las fotos que me recuerdan los días que pisé la arena. A pesar de mi supuesta madurez, de mis años, aún supone un pequeño bajón emocional el tránsito al otoño, a los días decrecientes, a las calles alfombradas de hojas, a las lluvias intermitentes…y sin embargo, ¡qué encanto tiene!

¡Estoy nominada!

¡Estoy nominada!

…y no, no para salir de la casa de Gran Hermano, para empezar no creo ni que me cogieran, no soy ni friki ni especial…A lo que voy, el caso es que esto muy contenta porque Susana y Cora me han dado un premio, así que voy a cumplir con mi parte. El trajín de los últimos días apenas me ha dado tregua, pero aquí voy.

Las reglas:

1.- Si alguien te otorga el premio, escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar.

2.- Enlaza el post original , así la gente puede encontrar el origen del mismo.

3.- Exhibe o muestra el “Thinking Blogger Awards” con un enlace del post que tu mismo escribas. Hay dos modelos de botón para mostrarlo en el blog, plateado o dorado, tu solo has de escoger el que más te guste o mejor combine con tu blog.  Esto me pone en la difícil situación de tener que decantarme por ¿solo? cinco blogs, tarea complicada, pero bueno. 

- Rayan: Porque me encanta esa manera de convertir en poesía los hechos cotidianos, su pasión por la música y esos acordes que se dejan escuchar en todos sus posts. Me gusta  el acto de valentía al cambiar de ciudad y lo admiro ya que yo no sería capaz. Y porque desde el día de los labios negros, ya no es sólo un nick. 

- Su: Porque fue el primer blog que leí y desde entonces no pude dejar de visitarla, porque sus letras llegan dentro y sus posts contienen muchas frases que he guardado. Porque me admira esa relación que mantiene con Diego, tan sólida con el paso de los años 

- Maktub: Porque he llegado a llorar leyendo cómo echaba de menos al chico del dragón tatuado, y me ha hecho verme a mí misma. Porque sus posts son sensuales y bellos y porque leerla es una vitamina a la que no se puede renunciar. 

- Alba: Porque es todo sentimientos, se desgarra por dentro en sus posts más tristes y hace que me entren deseos de darle un abrazo en la distancia.Y porque después de muchas dificultades ha encontrado un camino con su chico y ese amor se refleja más allá de las letras. Y bueno, se supone que tengo que elegir cinco, pero, voy a dar un premio conjunto,jajaja, como en el centro cultural de mi barrio. 

- Cora y Elena: Porque las dos me recuerdan mucho a mí, en su manera de contar las cosas, cada una por algún motivo. Cora es directa y se come el coco igual que yo, tiene un grupo de amigas variopinto que concibe las relaciones de pareja de modo diferente y no tiene más remedio que aguantar a los amigos de turno que van de graciosillos.Y por su parte, Elena es muy salada contando las cosas,como yo, está viviendo un amor con alguien del pasado que ha reencontrado, además compartimos profesión y por lo que creo, parecido físico,jajaja.

Hasta siempre

El fin de semana se presentaba con buenas perspectivas, unas entrañables fiestas, una reunión de mucha gente, aquellos a los que no se ve a menudo, unas horas en compañía. El fin de semana se presentaba alegre, y se tiñó de negro. Negro como el coche que no paró, como la noche sin luna, negro como el campo sin luz y la larga carretera sin señales.

Mucha velocidad, una gran imprudencia, y un alma inocente que vió como se quebraba su existencia la noche del viernes.

Nadie se merece un final así, ni siquiera aquel que no volvió la vista atrás y siguió quemando las carreteras en su vehículo infernal…

Vuelvo a casa

Vuelvo a casa

El avión aterrizó pasada la medianoche, y durante el largo camino a casa sólo pensaba en que ahora sí que sí, que quedan por delante muchos meses hasta un nuevo descanso, c’est la vie…

He vuelto, cuesta adaptarse de nuevo al horario español, tan diferente al del resto de Europa donde a las 10 ya están pensando en ir a dormir. Por eso, estoy con los ojos semicerrados mientras escribo.

Vuelvo encantada con un país al que de primeras no me ilusionaba ir, pero las calles por las que he pasado, los pueblos en los que he comido y los paisajes que he fotografiado han merecido la pena.

Han sido ocho días repletos de lugares que visitar y pocas horas para hacerlo, excursiones a lagos y montañas, fotos, risas y canciones, y más experiencias para guardar en un cajón.

Lo peor ha sido no poder compartirlo con Toni, a tantos kilómetros de distancia,y con el teléfono como único aliado durante las cortas conversaciones mantenidas cada noche. Tengo muchísimas ganas de verle, pero las vacaciones le han llevado hacia otro lugar, ya que ambos habíamos organizado nuestros viajes mucho antes de saber que acabaríamos juntos.

Ahora, a recuperarse del cansancio y organizar los próximos meses.

Bis die Woche, die kommt!...

Bis die Woche, die kommt!...

...o lo que es lo mismo ¡hasta la semana que viene!. Me marcho unos días al país de la cerveza, a ampliar mi conocimiento de Europa y a estrenar mi cámara de fotos con paisajes alemanes.¡Que os vaya a todos muy bien por aquí! 

Sueños y realidades

Sueños y realidades

Hoy me he despertado inquieta y con la cara mojada, he sabido entonces que lloraba en mi sueño. Ya quedaba poco para levantarme y no he sido capaz de volver a dormir. No recordaba exactamente los hechos, pero sí sabía que tenía que ver con Toni, otra vez. Me ocurre a menudo. Si las cosas van bien en mi vida real, los males se me presentan en forma de sueños.

Si hace un año alguien me hubiera dicho que a estas alturas de agosto llevaría ya casi cuatro meses con Toni, probablemente me hubiera reido en su cara, pero así es. Es real y me siento feliz, y a medida que crece esa felicidad, crecen los miedos. Tras cinco largos años de encuentros y desencuentros por fin estamos juntos, y cada vez que pienso en la posibilidad de perderle, una angustia se adueña de mi estómago.

Tras tomar un café he cogido mi coche hasta la parada del autobús, demasiado temprano para que las calles tuvieran luces, demasiado vacío todo, es lo que tiene vivir tan lejos, madrugo demasiado. Me asusta la parada porque está en medio de la nada y las malas hierbas crecen junto al poste indicativo, rebeldes. Agobiada aún por mi sueño, empiezo a tener malos pensamientos ¿y si le ha pasado algo y esto es un aviso?, pienso en llamarle pero me contengo, son las 6 de la mañana, y sería yo la que le asustara si le suena el móvil tan pronto.

Y entonces, como de la nada, aparece. Allí está, bajo el poste que indica el número de bus. Me asalta una risa nerviosa y él me mira como si estuviera chiflada. “Sólo quería darte una sorpresa”…Y me siento ridícula por mis sueños y afortunada por mi realidad.

Un corazón voló

Un corazón voló

Hace unos meses contaba la historia de dos corazones que se separaron y a los que el destino volvió a unir pasados casi veinte años para darles la oportunidad de vivir lo que en su momento no pudieron. Dos corazones exiliados que se buscaron a lo largo y ancho de este enorme mundo. Poco ha durado su nueva vida, tras ocho preciosos meses, el corazón de ella se marchitó para siempre y dejó de latir ayer por una inesperada enfermedad

Si la vida no consiguió separarles, probablemente la muerte no lo consiga tampoco, y si una vez lograron encontrarse, lo volverán a hacer allá donde sus almas estén.

Poco puedo hacer yo, pero sirvan estas líneas de pequeño homenaje a los protagonistas de esta historia, que la vida, una vez más ha alejado.

Sin arena en los pies

Sin arena en los pies

Vuelvo a la oficina y tras unos minutos de desubicación inicial, pronto parece como si no me hubiera marchado. Mi compañero no me ha hecho ni caso, tan solo para decirme un sieso buenos días con cara rancia, no me ha preguntado qué tal me ha ido, me da igual. Prefiero estar siete horas callada a contarle lo luminoso de mis vacaciones. Ahora me parecen lejanas, y sólo hace unos pocos días paseaba por la orilla del mar dejando que las horas me acariciaran los tobillos. Me encantó ver amanecer en la playa, me encantó la tranquilidad del momento y la brisilla mañanera, pero eché de menos a Toni, a quien las secuelas de una operación han impedido acompañarme. Así que continuamos sin ver juntos el mar.

Aunque sigo muy perdida con mis propios amigos, Pete me ha dado una pequeña tregua y me ha dirigido las primeras palabras de estos últimos dos meses, pocas pero agradecidas, quizá con el tiempo vuelve a ser como antes.

Ahora de vuelta a la ciudad, pero mi mente aún continua de vacaciones. Suerte que en dos días es fiesta.

Cerrado por...vacaciones de Fiore

Cerrado por...vacaciones de Fiore

Sostengo el calendario en la mano y vuelvo a contar, son diecinueve días, una parte de los que necesito para sentir de nuevo el gozo de dormir hasta tarde, de salir a charlar en una terraza hasta las mil, de notar el agua salada golpearme los tobillos y de llenarme de besos en la madrugada.

Me voy, ahora que mis fuerzas empezaban a fallarme, ahora que mi cuerpo me duele y pide a gritos un descanso. Me voy, pero volveré pasado ese tiempo para contaros más cosas y para seguir leyéndoos.

Un beso muy fuerte desde estas lineas.

 

Sin dar pie con bola

Sin dar pie con bola

El calor me agota, y por suerte no está haciendo un verano caluroso, pero yo estoy más floja que otros años. No soy capaz de mantenerme despierta en un autobús, ni después de comer, y la cabeza me baila hacia todos los lados mientras intento mantener abiertos unos ojos que no me responden.

Ando todo el día entre dos casas, sin asentarme definitivamente en ninguna de ellas, preparando comidas que se me resisten, y haciendo trizas, ropa que parece revelarse contra mí en una lavadora. Quedarse sola mientras toda mi familia está de vacaciones, lejos de ser un respiro, está siendo una odisea.

En cuatro días, he pinchado la rueda del coche, me he perdido en una carretera comarcal, me he dejado las llaves en casa con el consecuente cambio de una cerradura, y he cogido una infección en la piscina, que me ha dejado la piel rojillo cangrejo.

En el trabajo, en lugar de bajar la actividad como suele ocurrir en los meses de verano, no ha hecho más que crecer, y mientras antes me escapaba a tomar un café o comentar las últimas novedades, ahora no puedo despegarme casi del asiento.

A pesar de todo, me siento fenomenal, las vacaciones están por llegar.

¿Convivencia?

¿Convivencia?

Llega el verano, y con él más planes, más escapadas, más ratos que pasar al aire libre, y la necesidad de salir de mi burbuja. A pesar de los felices cambios en mi vida, llevo dos meses prácticamente fuera de lo que es mi mundo. Sintiéndome fuera de lugar con quienes he compartido demasiado.

Por eso mi amiga Ángeles insistió tanto en que dejara mi retiro y les acompañara en esta ocasión, una oportunidad para pasar el fin de semana juntos. La idea de dormir bajo el mismo techo que Pete y Marcos no se me antojaba demasiado halagüeña. Con Marcos, nada ha sido lo mismo desde que me decepcionara este invierno, y aunque le adoro y es tan importante, pienso que es como si se hubiera levantado un muro entre nosotros. Y ¿qué decir de Pete?, aún con el corazón herido él, y con corazón culpable yo, el acercamiento es delicado.

Pero apelé a los buenos tiempos y decidí ir.Y pasé la noche entre abrazos y lágrimas, discusiones y reproches. Miradas de enfado, y disculpas sinceras.

Los quiero mucho, pero la habitación se queda aún pequeña para todos nosotros.

Sólo los abrazos envolventes que recibí a mi vuelta, me hicieron ver que nunca se pierde todo, pues lo que he ganado me llena de vida.

Hoy no estoy para nada

Hoy no estoy para nada

Hoy escribo desde la aprensión, la ansiedad y el temor. Hoy escribo nerviosa y preocupada. Hoy tengo un día en que veo las cosas negras.

Estoy pasando por uno de los mejores momentos de los últimos años, tengo mariposas en el estómago, me siento querida y mimada, el verano se presenta soleado, y en el trabajo las cosas están estables. Y sin embargo, tengo miedo. Lo sé, soy tremendamente negativa, pero tengo miedo a la vida. Hace poco leí en el blog de Susana, lo mucho que valoramos la salud cuando la perdemos, y algo así me obsesiona continuamente. Sé que no puedo hacer nada por frenar el destino, pero a veces la cabeza se me llena de nubarrones. Desde hace unos días tengo pesadillas, me veo en sueños sufriendo, y a la mañana siguiente me noto rara. Me creo males donde no los hay, y me obsesiono con síntomas que creo padecer. Siento dolores por todos lados. Esto no es nuevo, siempre he sido muy hipocondriaca, pero hay veces que me supero. Hoy es uno de esos días, ciertamente no puedo seguir así. Esto no hay quien lo disfrute.

Creo que, en el fondo, me da miedo ser feliz.

Cielo de verano

Cielo de verano


”Si pienso en ti siento que esta vida no es justa

Si pienso en ti y en la luz

de esa mirada tuya

 

No quedan días de verano, el viento se los llevó

un cielo de nubes negras cubría el último adiós

fue sentir de repente tu ausencia como un eclipse de sol

¿por qué no vas a mi vera?

 

Desde esos días de verano

vivo en el reino de soledad

nunca vas a saber cómo me siento

nadie va a adivinar cómo te recuerdo…”

Hoy he escuchado esta canción y no he podido reprimir un pequeño sentimiento de pena por lo que perdimos aquel día. Durante meses me acordaba de tí y de esos días que el verano nos robó, y nos quitó un sentimiento que los dos teníamos, pero ninguno equilibraba.

Hoy esa canción es una más del pasado, porque cuando la escucho me repito que no volverán a sucederse los mismos errores.

Hoy sonrío al recordarte. Espero el momento para llamarte y me río porque tenemos una oportunidad por delante. Ya no hace falta que te recuerde en la distancia, porque puedo coger tu mano para darme cuenta de que estás ahí. Y puedo sentir tus abrazos y tus besos más intensamente que antes.El verano no nos robará más días.Por eso ya no veo un cielo de nubes negras, sino una inmensidad celeste que se extiende hasta el infinito.

Noche de San Juan

Noche de San Juan

Dicen que se trata de una noche mágica, que conmemora el nacimiento de Juan el Bautista, y que los deseos se cumplen bajo su amparo. Yo no creo en esas cosas, pero resulta bonito pensar en ellas. Realmente, la noche algo tiene.

El calor de la hoguera hizo que mis mejillas estuvieran rosadas, y la calidez del ambiente hizo su parte. El fuego se reflejaba en sus ojos mientras me hablaba, se notaban los tonos anarajados más o menos intensos según el momento. Y podía sentir su fuerza.

Pensé entonces que quizá sea verdad la magia que se atribuye a esa noche, y que, estaría muy bien que los deseos se cumplieran.

Quizá, el mío lo haga.

Dando señales de vida

Hace varios días que no escribo, pero no penséis que os tengo abandonados, es sólo que últimamente hay un volumen elevado de trabajo y me cuesta algo más sacar un hueco.

Estoy contenta, parece que las cosas estén empezando a calmarse, aunque lo estaría más si pudiera contarle a todo el mundo el motivo por el que me brillan los ojos. Mientras tanto, callo…y espero que corran los días.

Pete está enfermo, y la amistad que nos unió ha hecho que decida dedicar algunos ratos libres para hacerle compañía. A veces las sonrisas se cruzan con velados reproches que achaca a la perdida de confianza con él. Yo le hago ver que las cosas no pueden ser iguales. Querría contarle muchas cosas, pero sé que mis palabras le harán daño.

Y mientras tanto, espero al día de mi cumpleaños, el viernes, para elaborar un balance de todo lo acontecido este último año. Un auténtico caos.

La enfermedad del olvido

La enfermedad del olvido

“ Pasan diez, veinte, treinta segundos y sigo mirándola, sin perder un detalle, recordando el momento que acabamos de compartir. Pero ella no me devuelve la mirada, y su lucha contra los enemigos invisibles me atormenta.Me siento en el borde de la cama, con la espalda dolorida y recojo el cuaderno llorando. Allie no se da cuenta. Lo comprendo, pues está fuera de sí.Un par de hojas caen al suelo y me agacho para recogerlas. Estoy cansado, así que permanezco sentado, lejos de mi esposa. Y cuando las enfermeras entran en la habitación, se encuentran con que deben consolar a dos personas: una mujer temblorosa, acechada por los demonios de su mente, y una viejo que la ama más que a su propia vida, llorando silenciosamente en un rincón, con la cara entre las manos.”(Nicholas Sparks, El cuaderno de Noah)  

Dicen que el primer beso no se olvida, dicen que con él, los recuerdos del primer amor, ese cosquilleo, esos nervios y las risitas que lo acompañan.

Dicen que el día de una boda, se graba a fuego en los recuerdos, la expresión de los seres queridos mientras los novios hacen promesas eternas, la ilusión de una vida que compartir.

Dicen que la llegada del primer hijo cambia la vida, que otro tipo de amor, un amor profundo, invade lo profundo del alma, que se convierte en guardiana de sus balbuceos, sus primeros pasos, su despertar, su crecimiento.

La búsqueda de un trabajo en tiempos donde no alcanzaba para alimentar a los suyos, la marcha de su hogar, de sus tierras para buscar un futuro con más posibilidades. Una nueva vida lejos de los suyos. Las alegrías, las penas, la salud, la enfermedad...Toda una vida.

Ella no recuerda nada de eso, su mente se dejó de funcionar, y le hizo una mala jugada: borró sus recuerdos, aniquiló sus vivencias. Le llenó de vacío.

Como vacía está su mirada cuando le hablo y le cuento cómo me va, aun sabiendo que no llegará a entenderlo y que no me preguntará por mis evoluciones, porque no sabe quién soy.

Mi abuela ha sido valiente, luchadora y decidida, ha sido divertida, bondadosa y terca. Ha sido humana. Pero ella no lo sabe. No sabe que un día no muy lejano reía con mi hermano y se enfadaba cariñosamente con mi abuelo porque nos daba chucherías a escondidas. No sabe que hace doce años le regalé una foto muy especial que siempre besaba antes de dormir. No sabe que nos ayudaba con las redacciones del colegio porque aunque ella no hubiera ido a la escuela “tenía mucho que decir”. No sabe que hoy es su cumpleaños, y no entiende porqué unos desconocidos le han comprado una tarta de fresa y le han cantado. No lo sabe, pero ha sonreído.

Y su mirada no me ha parecido tan vacía...     

Donde nace la ilusión

Donde nace la ilusión

Hay personas a las que la vida nos vincula continuamente, personas que están unidas a ti aunque no estén contigo, y que cuando están y se marchan, no terminan de desaparecer…Personas que te roban el alma, y un poquito del corazón con cada recuerdo.

Con él me ocurre eso. Y una y otra vez volvemos a encontrarnos, en busca de un momento en que ya no nos separemos.

Y la ilusión de una mirada brilla como el primer día, como antes de que salieran las primeras nubes. Y el tiempo no pasa cuando estoy a su lado, y la luz no se apaga…Es él quien me provoca mariposas, es en él en quien pensaba cuando dejé a Pete, y es la persona con la que quiero estar. Pero sé que no es un camino fácil. Sin embargo, algo me impulsa a tener ilusión. Como la tuve hace años, pero más madura.

Desde hace días me duermo con una sonrisa en los labios. Nos hemos vuelto a encontrar en el mismo punto del camino, y veremos si logramos recorrerlo juntos…pienso que algo ha cambiado. El tiempo lo dirá.