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The World of Pikifiore

A la vuelta de la esquina

A la vuelta de la esquina

Ultimamente no hago mas que contestar a la misma pregunta:¿Qué vas a hacer en Nochevieja?, pregunta que por otra parte desde hace semanas me irrita que me hagan, así que con un encogimiento de hombros, o con un bufido, depende del momento, contesto invariablemente: “No sé”.

Lo cierto es que casi todos los años lo decido a última hora, pero es que este año no quiero pensarlo, me agobia pensarlo. Me parece una noche en la que voy a tener que estar falsamente alegre sólo porque comienza un nuevo año.

Nunca había tenido una Nochevieja que mereciera la pena hasta el año pasado, y lo cierto es que este año el listón está muy alto, va a estar difícil superarla, o incluso alcanzarla de lejos, aunque no voy con esa idea.

Hace tiempo que decidí no volver a pisar una macrofiesta organizada, desde aquel año en que tuve que esperar hora y media en la calle para recoger el abrigo, con los zapatos llenos de porquería porque el baño se había inundado y con el vestido lleno de manchurrones de copas de garrafón que la gente me había tirado encima.

Lo que verdaderamente me gusta es reunirme con amigos en una casa y aprovechar así para vernos todos, porque hay gente que sólo aparece en ese tipo de fiestas.Pero este año no hay casa, o al menos nadie ha dicho nada al respecto, así que probablemente incluso hasta la víspera no sepa nada.

Este año quiero que los planes me vengan hechos ya

Balance del día después

Balance del día después

Un año más ya se ha ido la Nochebuena...y con ella, parte de los preparativos, aunque a la vuelta de la esquina esperen los de Nochevieja.

Un año más, movimiento de maletas en la tarde del 24, comprillas de última hora y supervisión del menú.

Un año más, problemas a la hora de aparcar el coche en el centro.

Un año más, dormir en un saco porque la casa está hasta los topes y a la hora del reparto de camas yo llegué la última.

Pero sobretodo un año más celebrar estas fiestas con mi familia,  y que sea durante muchos años más.

El balance ha sido positivo, no ha habido mucho villancico (a pesar de la insistencia de mi hermano), pero sí mucho turrón y algo de cava.

Es el primer año que he salido un ratillo después de cenar y pensé que iba a haber más gente, para la proxima vez no volveré a caer en el mismo error. Tres o cuatro garitos abiertos y aprovechándose de las circunstancias cobrándote una pasta por una mísera consumición. ¿Quién me mandará a mí salir esa noche? Con lo a gusto que hubiera estado en mi cama saco viendo las lucecitas del árbol de Navidad...

La mañana del 25 amaneció luminosa, me encanta despertar en casa de mis abuelos ese día por el movimiento que hay por todo el piso, los hay que ya se han levantado hace horas, y los hay que aún siguen roncando en las habitaciones.

Mi madre dice que para el año que viene no repite, que después de la cena nos volvemos a dormir a casa porque es un jaleo.No estamos de acuerdo con ella, esa costumbre es lo único que me queda de mis navidades infantiles, y no me apetece nada perderla.

Mis primeras cinco en Navidad

Mis primeras cinco en Navidad

1-¿Que cosas buenas ha tenido para ti este año? ¿que sacas de provecho? ¿que te alegras de haber hecho?

Pues esta es una pregunta con respuesta muy larga,y tampoco es plan...jeje. Pero si tengo que destacar algunas de las cosas buenas del año diría que el haber tenido la posibilidad de encontrar un trabajo con buenas condiciones y que me puede ayudar bastante cuando me presente a las oposiciones, y el haber conocido a Zak.En cuanto a lo que me alegro de haber hecho, pues unos viajes a Gijón y a Granada, que marcaron un antes y un después de una etapa de mi vida.

2-¿Que cosas malas ha tenido?, ¿te arrepientes de algo?, ¿hay algo que te hubiera gustado hacer y no has hecho?

Es complicado,como todo en la vida cada año también tiene su cara negativa, y no hay sabores sin sinsabores. Los que me leais a veces sabréis que ahora no estoy pasando precisamente por mi mejor época, así que como cosas malas del año...pues mi ruptura con Zak, y también los meses en que mi padre estuvo enfermito. Por suerte, eso quedó en el pasado. Me arrepiento de haberme dejado llevar.Son muchas las cosas que me hubiera gustado hacer o decir, pero no puedo lamentarme ahora por ello porque ya pasó el momento.

3-¿Guardas algún momento especial?

Uff, claro que guardo momentos especiales, y de ellos vivo cuando me siento triste. Comenzando por la primera noche del año pasado recuerdo también la noche del día de mi cumpleaños que fue super especial, recuerdo el primer día que ví a Zak, recuerdo los paseos hasta mi casa que se hacían eternos porque no parábamos de reir, recuerdo el día que mi padre salió del hospital, y el día que recibimos a mi hermano en Barajas...mmm, al final me pondré ñoña otra vez.

4-Ponle un titular a tu año, una frase que resuma este año..

El año en que descubrí el amor y descubrí la importancia de la familia, vale, que suena cursi, pero es así.

Y ahora mis felicitaciones para esta noche.

“Si la vida te da mil razones para llorar, demuestra que tienes mil y una razones para soñar, haz de tu vida un sueño y del sueño una realidad”

FELIZ NAVIDAD!!!

 

 

 

Engaño

Engaño

Engaño es ocultar.

Engaño es coger impulso para saltar y darte cuenta de que no es el suficiente. Engaño es reir con ganas y que luego desaparezca la sonrisa. Engaño es pronunciar palabras y dejar que el viento se las lleve.

Engaño es ver un cielo que no existe Engaño es querer que alguien camine contigo pero terminar andando solo. Zak no me engañó...simplemente no me dejó ver la verdad.

Pero hizo que todo pareciera real y por eso le doy las gracias

Se acercan las vacaciones

Se acercan las vacaciones

Si hace dos meses alguien me hubiera dicho que ir cada tarde al nuevo trabajo iba a suponer un alivio para mí, me habría reído en su cara, porque cuando comencé allí todo se me hacía muy poco llevadero: el horario, los compañeros y el propio trabajo a realizar. Des hace unos días, sin embargo, supone un descanso mental pasar allí la tarde. De otro modo, no hubiera salido de mi habitación más que para comer.He descubierto que me viene muy bien para desconectar y despejarme el tener la tarde ocupada. Al trabajo le estoy cogiendo el puntillo y empiezo a acostumbrarme a mis compañeros (a algunos, a otros dudo bastante que me llegue a acostumbrar), y allí tengo tanto que hacer que dedico menos tiempo a pensar en mí.

Hoy, mirando la planilla de vacaciones me ha dado una punzada en el pecho, se aproxima mi semana libre y, aunque me apetece mucho, no puedo evitar entristecerme. Pedí esa semana hace tiempo, cuando las cosas eran diferentes, y me asusta pensar en tantos días libres ahora que mis planes de escapada se han evaporado. Nade de esto debía haber pasado. Yo debía haber pasado esos días con Zak como teníamos planeado...

Mis padres trabajarán esos días, al igual que la mayoría de mis amigos, pero lo que menos pretendo es que el techo caiga sobre mí y pasarme el tiempo pensando en lo que pudo haber sido y no fue. Se que eso me hundiría más aún.

He decidido llenar esos días como sea ¿Alguna sugerencia?

 

El árbol de los deseos

El árbol de los deseos

Todos los años, el ritual de poner el árbol de Navidad en casa no pasaba desapercibido. Solíamos elegir una tarde de domingo porque nos parecía el momento más relajado, y siempre tardábamos un montón en decidir dónde colocarlo para acabar colocándolo siempre en la misma esquina.

Mi madre guardaba los adornos y los espumillones en una enorme caja para que estuvieran listos para el siguiente año. Las bolitas nos duraban muchísimo, eran las mismas que habían adornado el árbol de mi madre cuando era pequeña, y les tenía un cariño especial. Las había de todos los colores y tamaños, y junto a ellas, espumillones de todo tipo. A mi padre le encantaba poner un montón de espumillón y luces de todos los colores, y yo siempre protestaba porque me parecía muy recargado, aunque en el fondo no podía ocultar una sonrisa porque era “nuestro” árbol.

Las luces se encendían y se apagaban e iluminaban el salón de modo curioso. Por la noche, cuando mis padres se acostaban, yo apagaba todas las luces de la casa y encendía las del árbol, y allí, sólo con esas luces me sentaba a mirarlo y pedía un deseo.

Ahora no nos reunimos para poner el árbol porque tenemos horarios muy diferentes. Ya no tenemos los mismos adornos, se fueron perdiendo o poniendo feos, y los que los sustituyen son pequeñas bolitas de color rojo y dorado.Tampoco las luces son ahora de colores sino uniformes, como de un color azul tenue.

Ayer por la noche, cuando volví del trabajo, ví que mis padres habían puesto el árbol, ese nuevo árbol. Ya no está tan recargado, pero ha perdido parte de su encanto. Sin embargo, anoche, como años atrás, mientras mis padres dormían fui al salón, iluminé el árbol y pedí un deseo.

Quizá, después de todo, no haya perdido por completo el espíritu navideño que un día tuve.

 

 

 

La primera cena navideña

La primera cena navideña

De nuevo por estas fechas aparecen otros clásicos de las fiestas: las cenas de Navidad, ya sea de trabajo o con amigos. Yo comencé la veda ayer, y en breve tendré dos más.

Desde hace un mes es casi imposible encontrar mesa libre en ningún restaurante. A nosotros casi siempre nos pilla el toro, y por eso tuve la cena un día tan poco llamativo como un lunes, aunque bueno, en estos días casi da igual, salgas el día que salgas, siempre encontrarás gente. Ayer parecía cualquier día excepto lunes, tal estaba el centro.

Me gustan esas cenas porque tengo la oportunidad de  reencontrarme con gente a la que de ordinario no veo.

Ayer la cena era con mis antiguos compañeros de trabajo, que se caracterizó, por suerte, por la total ausencia de jefes, uf, si ya me parece difícil compartir mesa con un jefe, más me lo parece con un ex jefe. Claro, yo me fui porque el trabajo no me llenaba y encontré otra cosa, así que restregarle en la cara que ahora que le he perdido de vista estoy mejor, pues como que no.

Pero fue una cena muy agradable. Tenía muchas ganas de ver a mis antiguos compañeros, porque aunque ahora tengo un trabajillo un poco más estable, no tengo unos compañeros como ellos, porque con ellos he compartido muchas cosas, ya no sólo laborales sino personales.

Me dieron la oportunidad de ir a bodas y nacimientos,y otros acontecimientos cruciales, vivieron el principio de mi historia con Zak (sí, su nombre para el blog), y ahora han visto también el final.
Lo pasé bien. Reí recordando anécdotas y comentando viejas historias. No lamento haber dejado el trabajo, lamento haberlos dejado a ellos.

 

En estas fechas...

En estas fechas...

Estas fiestas me entristecen un poco. Parece que por ser Navidad, uno se ve obligado a estar feliz y contento y a comer turrón y cantar villancicos. Pienso en las familias que no se soportan y se reúnen para comer o cenar ocultando sus secretos, y en aquellos que se refugian tras botellas de cava o de sidra para olvidar que no tienen con quién celebrar estas fiestas.

 

Me da rabia ver cómo encienden las luces un mes antes y cómo los centros comerciales bombardean con anuncios de dulces navideños, juguetes, móviles y demás. Me agobia entrar en cualquier sitio y tener que ir contracorriente, luchando contra la marea humana para poder llegar a un expositor o incluso para ver un escaparate...

 

Pero también me entristecen porque me pongo ñoña, porque en el fondo, me encantan las luces que iluminan el centro, los villancicos que suenan por megafonia en lugares emblemáticos, la gente con los gorritos de papá Noel y los niños que sonríen cuando están haciendo cola para ver a los Reyes Magos y darles su carta.

 

Me entristecen porque quería compartir este año el brillo de las luces, porque quería hacer regalos especiales, y porque quería recuperar el espíritu de la Navidad

 

 

 

Un paso

Un paso

“Y tras varios tequilas las nubes se van pero el sol no regresa”

Después de varios días del trabajo a casa, sin más humor que el suficiente para coger el autobús que me devuelva corriendo a mi cama, ponerme el pijama y meterme en mi habitación para alejarme del resto del mundo, ayer,mis amigos me arrastraron a la calle para que no se me quedara cara de almohada y para que empiece a salir del agujero.

A pesar de que les dije que no me apetecía hacer nada, no sirvió, y al final ahí estaba yo, en un bar cubano, tomando mojitos y poniendo buena cara a todo el mundo, sonriendo a mis amigos para que no vinieran todo el rato a mirarme con cara de pena y para que no me preguntaran más qué tal estoy.¿es que no se me nota? Ah! No claro, es que estoy con la copa en la mano, bailando y riéndome con ellos.

Debo reconocer...que al final me dejé llevar, y por unas horas agradecí haber salido.Por unas horas en las que bendije mi suerte por tenerlos a ellos. Lástima que esta mañana, al abrir los ojos, lo primero que me ha venido a la cabeza es que él ya no está, y por muchas canciones que baile, y por muchas copas que tome, nada va a cambiar eso.

Posts más alegres vendrán...lo sé, lo noto

Adiós

Adiós

Cómo decir que me parte en mil las esquinitas de mis huesos,
que han caído los esquemas de mi vida ahora que todo era perfecto.
 Y algo más que eso, me sorbiste el seso y me desciende el peso de este cuerpecito mío que se ha convertío en río, de este cuerpecito mío que se ha convertío en río.

Me cuesta abrir los ojos y lo hago poco a poco, no sea que aún te encuentre cerca. Me guardo tu recuerdo como el mejor secreto, que dulce fue tenerte dentro.

Hay un trozo de luz en esta oscuridad para prestarme calma. El tiempo todo calma, la tempestad y la calma, el tiempo todo calma, la tempestad y la calma.

Siempre me quedará la voz suave del mar,
volver a respirar la lluvia que caerá sobre este cuerpo y mojará la flor que crece en mi,

 y volver a reír y cada día un instante volver a pensar en ti. En la voz suave del mar, en volver a respirar la lluvia que caerá sobre este cuerpo y mojará la flor que crece en mi, y volver a reír y cada día un instante volver a pensar en ti.

No tengo muchas más cosas que añadir, Bebe se ha encargado de decirlo todo por mí...
Tenía dos post preparados para hoy, el que eligiera dependía de la conversación definitiva que esperaba.

Deseaba con todas mis fuerzas haber tenido que colgar el otro...




 

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué no se pueden congelar los buenos momentos, meterlos en pequeños tarritos para volver a disfrutar de ellos cuando ya se han ido?

¿Por qué a medida que pasan los meses, la continua evocación de recuerdos hace que estos vayan perdiendo fuerza?

¿Por qué las palabras se vuelven vacías?

¿Por qué la vida nos presenta las ilusiones en bandeja y después nos las quita cuando aún no hemos hecho cuenta de ellas?

¿Por qué a veces el pasado nos juega malas pasadas y nos persigue hasta el presente?

Por qué...tantas preguntas...porque así es la vida. A veces amiga, a veces enemiga, a veces irónica y caprichosa, pero por encima de todo vida...y sin ella, no habría porqués, porque sin ella no habría nada.

Una casa en la penumbra

Una casa en la penumbra

Siempre llevo en el bolso un montón de llaves, entre ellas las enormes llaves de la casa de mis abuelos, que viven en la capital, aunque rara es la vez que las utilizo, mi madre me dio un juego hace tiempo para casos de emergencia. Pues bien, ayer fue uno de esos casos. No suelo recurrir a esta opción a no ser que no haya más remedio, y generalmente cuando lo hago suelo avisar de que voy a ir, pero ayer no avisé.

 

Eran las dos de la madrugada cuando entraba en el portal de esa casa que me impone tanto. Se trata de una de esas enormes casas del centro, restaurada en parte pero tremendamente antigua, y con multitud de rincones y recovecos oscuros. Y el portal es uno de esos lugares oscuros.

¿Por qué estará el ascensor tan lejos de la puerta?Y una vez en el ascensor, pienso si no hubiera sido mejor subir por las escaleras...A esas horas, y en un edificio habitado en su mayoría por personas mayores, el ruido del ascensor al subir resulta un estruendo.

 

Al entrar en el piso no puedo expresar lo que sentí.Una paz y una sensación de seguridad que hacía tiempo no sentía ni en mi propia casa. Puesto que no me esperaban todo estaba dormido, y la quietud del ambiente en otras ocasiones me hubiera resultado agobiante, pero no así ayer.

Rendijas de luz se colaban en el enorme pasillo y le daban un toque mágico.

 

Mis abuelos son muy religiosos, y como muchas personas mayores, tienen la caza llena de imágenes de santos en hornacinas y de estampitas, a veces resulta inquietante pensar en todos esos ojos que te miran, en serio. Recuerdo que de pequeña, los niños de la familia competíamos para ver quién encontraba más estampitas por la casa. Estaban por todas partes...con el tiempo cada vez hay menos.

 

Y ayer, por primera vez no me sentí agobiada por las presencias de los santos silenciosos, ni por los crujidos de la madera, ni por la humedad del cuarto de invitados, ni por el tictac del enorme reloj que reina en la noche.

Ayer, por fín, dormí tranquila y pensé, que a pesar de todo, todo pasa.

Lo necesitaba

Empecemos por el principio

Empecemos por el principio

Estoy cansada de leer en revistas que no hay nada como entusiasmarse por nuevos proyectos para salir de una mala racha,pues bien,quizá lo mío no sea exactamente una mala racha, pero sí un momento de mi vida en que necesito llevar a cabo ciertos cambios y tener la mente distraída con cosas que me llamen la atención, así que considero que es un buen momento para poner por fín en funcionamiento este nuevo blog.No es algo que lleve pensando mucho tiempo, pero desde hace unos meses y motivada por una antigua compañera de trabajo, empecé a leer alguno de estos pequeños espacios,a familiarizarme con el tema y me entró el gusanillo.

Escribo como Pikifiore, o como Fiore, aunque pode¡s imaginar que ese no es mi verdadero nombre,sino mi personalidad virtual,bajo el cual me siento a gusto y que me ayuda a veces a escapar de mi propio mundo.

¿Algo de mi?Según el horóscopo, mis estados de ánimo están sincronizados con las fases lunares. Paso del pesimismo al optimismo con rapidez. Mi casa representa mi refugio de paz y mis amigos la seguridad. Lloro con facilidad, río con la misma facilidad,amo con facilidad,sueño...despierta y vivo buscando momentos especiales.

No sé cómo avanzará la vida de este espacio,qué escribiré,ni cuanto durará,pero es algo que no voy a pensar ahora porque el tiempo lo dirá.Estoy contenta porque hoy, 12 de diciembre, se han escrito las primeras palabras de este nuevo proyecto.