Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.

04/10/2007

Llueve sobre mi banco de madera

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Dos años atrás…un banco de madera…él y yo…

El suelo de la plaza está mojado, ha llovido mucho y en un pequeño charco la rosa yace marchita, empapada y con su color oscurecido. La rosa es mi corazón, y sus pétalos derramados son mis lágrimas. Vuelve a llover, vuelvo a llorar…pues se ha ido.

Dos días atrás…un banco de madera…él y yo…

El suelo de la plaza está mojado, ha llovido mucho y en un pequeño charco de agua aún puedo ver cómo caen las últimas gotas aisladas. El agua hace de espejo y me contemplo la cara, si sigo sonriendo se me va a romper la boca. En mi mano, una flor, en mis ojos, la dicha. Y aunque comienza a llover, mi corazón no se moja, pues el camino continúa en el mismo lugar donde lo dejamos.

A veces hace falta irse, para volver. Y aunque el camino ha sido largo, no perdí la esperanza de llegar a mi destino. A tu destino. Mientras llueve sobre mi banco, sale el sol en mi corazón.
04/10/2007 09:17 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De risas Hay 10 comentarios.

10/10/2007

Vuelven los miedos

A pesar de lo querida que me siento, de lo feliz que estoy, y de lo mucho que deseo que brille el futuro con Toni, mis malditos temores hacia lo desconocido me vuelven a paralizar, mis sueños agitados no me dejan en paz y los pensamientos más oscuros sobrevuelan mi cabeza a lo largo de la mañana, mientras intento inútilmente terminar un informe. De vez en cuanto, escribo un post así, tan de vez en cuando, como cuando mi mente se niega a ser racional, a pensar con claridad y a dejarse llevar por las paranoias. Primero un dolor me atenaza el pecho, y luego un nudo en el estómago me lleva a encogerme de angustia…

Quiero coger de la mano a la persona que quiero, y que me mire a los ojos jurándome que no va a pasar nada.

Quiero estar tranquila y no despertarme llorando en medio de la noche por temor a no estar aquí mañana.

Quizá debería buscar consejo…pero escribiendo me siento mejor.
10/10/2007 15:54 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De penas Hay 11 comentarios.

17/10/2007

La novia alada

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Ella llegó a mitad de curso procedente del otro lado del océano y la sentaron a mi lado, puesto que mi compañera había decidido cambiar de clase. Lo primero que me impresionaron de ella fueron sus grandes ojos, después vino su acento sureño y tardes más adelantes sus miles de escritos, sus miles de historias, su percepción opuesta del mundo, su tranquilidad…Ella ponía paz a mi vida de guerra, y esperaba en su casa sentada frente a sus cuadros y sus bocetos a que yo entrara acelerada a narrarle los acontecimientos cada fin de semana. Vivía en una jaula de cristal, y contemplaba el mundo a través de mí. Apenas salía. Su mirada tranquila, me daba calma. A lo largo de los años me fui dando cuenta de que su vida iba escribiéndose según lo que ella había ido planificando.                   

Ella se casó este fin de semana, a la edad que me dijo que lo haría, con la persona que eligió a los catorce aún sin saberlo ella entonces, en la misma iglesia que pintó para mí en un cumpleaños, y con el vestido que habíamos dibujado y diseñado las tardes de los domingos en su casa cuando aún nuestras paredes se reducían al colegio de las monjas.

Y yo, testigo de mi primera boda, lloré como una magdalena, porque la ví feliz, porque siempre será para mí la niña de cuento, y espero que su vida sea como tal.Y apretando la mano de Toni,sonreí satisfecha mientras blanca y sonriente ella caminaba hacia el altar.

17/10/2007 17:08 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De risas Hay 12 comentarios.

23/10/2007

Recuperando amistades

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Hace casi seis meses pasé unos días difíciles. Cada día estaba menos segura de querer seguir con Pete, y más de que mi corazón le pertenecía a Toni. La ruptura con Pete supuso también un gran distanciamiento con mi amigo del alma, Marcos. No tomó muy bien la decisión de que sus dos mejores amigos pusieran fin a su historia y se alejó algo más de mí, aun sin culparme, dice que le decepcioné. No comparto su opinión, pero me apena.

Los tres formábamos un gran equipo, antes de que Pete y yo dejáramos nuestra amistad a un lado para empezar a salir. Ese fue mi error. Como amigos éramos geniales, como pareja, un espanto.

Añoro los tiempos en los que no existía ningún conflicto sentimental entre nosotros tres, planificábamos escapadas, íbamos de vacaciones juntos, reíamos y llorábamos nuestros fracasos. Yo era la niña, y ellos mis ángeles guardianes. Hace seis meses, terminó una era.

Las llamadas se redujeron, y aunque la confianza sigue intacta, me siento cohibida cuando estoy con ellos.

De vez en cuando nos vemos, por no perder esa unión, por recuperar lo que un día fuimos.

Este fin de semana, me reuní con ellos. Allí estábamos los tres como antaño. Mirar a Pete aún me produce pinchazos de culpabilidad en el estómago, pero a pesar de lo ocurrido, mis ojos no esconden el reflejo del cariño que siempre profesé hacia él. Cariño, que no amor.

Y al hablar con Marcos, me doy cuenta de lo muchísimo que le echo de menos, de que su voz ya no me habla todas las noches al otro lado del teléfono.

Y aunque hoy en día, amor no me falta, pues estoy feliz, no pude evitar que se me hiciera un nudo en la garganta cuando nos abrazamos al despedirnos.

Sólo necesitamos paciencia. Sé que estarán de nuevo. Aunque nada será como antes. Es inevitable, no se puede tener todo

23/10/2007 09:40 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: De risas Hay 7 comentarios.

30/10/2007

Ganarse el pan

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De repente me vuelvo a plantear mi futuro laboral. Hace ya más de un año que los apuntes de la oposición están acumulando polvo en una estantería de mi habitación, las fuerzas me faltan, las tardes me piden otros quehaceres que no son estudiar, y el tiempo que tengo libre sólo quiero pasarlo con Toni y mis amigos después de haber empleado más de cuatro inviernos en presentarme a unas pruebas que dejaron mi ánimo minado y mis ganas a cero.

Pero ha sido la visión fugaz de un papel olvidado encima de la mesa la que me ha mostrado la injusticia de mi situación actual.

Desde hace meses levanto el departamento prácticamente sola, agobiada por tareas cada vez más grandes que los jefes consideran que puedo hacer. Al principio, me decía a mí misma, lo creí un honor, responsabilidades impuestas porque confían en mí, con el tiempo, los papeles crecen en mi mesa y mi sueldo sigue intacto. ¿Y por qué ahora? por dos motivos.

El primero es que mientras mi compañero es como un elemento ornamental del despacho, su nómina tiene bastantes más ceros que la mía, hecho que descubrí con total estupefacción ayer. Y la impotencia me volvió pequeña e insignificante. Como pequeña me sentí cuando descubrí un mínimo error en un lote de libros que salieron a imprenta con un fallo que olvidé revisar.

Pequeña, estúpida y desbordada por lágrimas que vinieron a sacar a la luz la sobrecarga de trabajo impuesta.

Lo más triste de todo es que nadie hará nada, y mientras tanto mi compañero, podrá exhibir su sonrisa burlona de medio lado cuando los nervios me vencen

30/10/2007 13:39 Autor: pikifiore. Enlace permanente. Tema: Este mundo nuestro Hay 12 comentarios.
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